Hugo Emilio Ocanto

\"Las adicciones \" /// TEMA SEMANAL ///

Desde muy pequeño,

recuerdo contaba con siete años,

comencé a ir a ver películas.

O sea, concurrir al cine

que estaba a dos cuadras de mi casa.

Mayormente, por supuesto,

iba acompañado.

Unas veces con mis padres,

las menos,

otras con mis tíos,

y la mayoría,

al principio, con mis hermanos,

mayores que yo.

Un par de años más grande,

contando nueve,

ya iba con mis primos.

Pasión por el cine,

que, a través de los años,

se convirtió en una adicción.

Era tal la felicidad que sentía

viendo películas famosas y hermosas 

en aquellos tiempos

que a veces, semanalmente,

asistía cinco o seis veces...

y en oportunidades hasta siete.

Algunos de mis primos y yo,

como éramos del barrio

y muy conocidos por empleados del cine,

nos permitían entrar gratis.

Sin que el gerente se entere...

Hasta he llegado a ir a barrer

la sala, en los días que no iba a la escuela.

Los fines de semana.

Una de mis estrellas

argentinas favorita era Zully Moreno.

Una de las actrices más hermosa

del cine argentino.

Para mi gusto.

Muchos han de recordar.

Todavía sigue vigente.

Como actriz. Ya ha fallecido.

Ella en cuanto a belleza;

también muy talentosa.

Una de las grandes: Tita Merello,

Libertad Lamarque, Luis Sandrini,

Pepe Arias, Mirtha Legrand,

Amelia Bence, Mecha Ortiz,

Carlos Gardel, Olga Zubarry,

Niní Marshall, Hugo del Carril.

Y tendría que nombrar infinidad

de estrellas y astros cinematográficos.

Varios de ellos también

luminarias del teatro.

De los extranjeros: Elyzabeth Taylor,

Rita Hayworth, Lana Turner, Vivien Leigh.

Películas: Los isleros, La guerra gaucha,

Dios se lo pague... y tendría que nombrar

unas cien más...

De las extranjeras: Lo que el viento se llevó,

Gilda, Los unos y los otros...

Y cien títulos más...

Una adicción que comenzó a los siete años,

y que todavía hoy, a mi edad, tengo.

Pero tanto no voy  al cine ahora.

Miro películas por televisión.

Una adicción que con el tiempo,

siendo muy joven,

me llevó a sentir la necesidad de interpretar...

Llegaba a casa e interpretaba,

en el personaje de la película,

por ejemplo a Enrique Muiño,

Francisco Petrone, Roberto Escalada...

Y tantos otros...

Personajes que me atrapan en sus roles,

y después representaba la escena

que el actor había realizado.

Una adicción que le da vida a mi vida,

unida, por supuesto,

a la representación teatral...

Esta ADICCIÓN es la que me hace estar

en POEMAS DEL ALMA.

 

TENIENTE DEL ESCENARIO

05-09-2017