Enrique del Nilo

ELLA ES LA LIBERTAD

 

 

 

Nadie sabe de dónde vino

nadie sabe hacia dónde va

es un espíritu libre

que se ha entregado al mar;

 

Cera sobre la silicona

cera sobre su piel,

para cabalgar las olas,

ir, venir y volver

 

Nadie pregunta su pasado,

no se ocupa de su futuro

solo le interesa acariciar

y ser acariciada

por la inmensidad del mar

 

Ha renunciado al sortilegio de la amistad

su único amigo es el mar,

y el sol y con ellos se va a navegar

 

Renunció a los nombres,

a los domicilios,

a las nacionalidades,

a la profesión,

a las cuentas en el banco,

al coche del año,

las jubilaciones,

a las tarjetitas de presentación,

a los relojes y los calendarios,

y tantas estupideces

que le hemos llamado felicidad

y que nos queman grilletes

a una condición social

 

Cuando se le ve pasar

imaginaciones, suspiros y hasta envidias

se lleva a lo profundo del mar

mientras una sonrisa

se desliza por la ola de sus labios

y el viento acaricia

sus acantilados

hasta que se sumerge

en su amante el mar,

le acaricia en brazadas

 

Es el concepto vivo de la libertad,

esa que todos anhelamos,

y en secreto tememos,

pero en público presumimos…

la veo, la contemplo

y al entregarle como equipaje un suspiro

para mi silencio pienso

¡Cuánta envidia le tengo al mar!