*Amantes*
Escaló las colinas
de sus senos
y en su cuerpo derramó
las más sutiles caricias y besos
que pueda dar
una ferviente pasión,
para luego danzar
al mismo tiempo
hasta llegar a ese delirio
que la piel los erizó,
momentos únicos que
de vez en cuando
esperan con fervor
en esa lúgubre habitación,
y que al llegar la mañana
la trasforma los rayos del sol,
quedando solo el aroma
de dos cuerpos febriles
que hicieron el amor,
nunca saben
cuando se volverán a ver
¡Pues tienen dueño los dos!
Enardecimiento de amantes
que los desata en ese éxtasis
para darse por completo
Hasta perder la razón...
Elena ©