Eugenio Sánchez

LA TARDE QUE ESPERO

 

 

La tarde va camino al cementerio

envuelta en pálidas luces,

 crece desmedida   mi fatigada sombra,

y lentamente se confunde con  la noche.

 

 La tarde, se desangra gota a gota

al compás del silencio y del tictac del reloj,

trota   persiguiendo  a  mi destino fugitivo ,

y en su peregrinar reviven  mis añoranzas dormidas.

 

Las tardes nostálgicas son el eco

de un sollozo que emerge de mi alma, 

por eso las amo,  las temo y las espero

presagio que un día partiré con una de ellas. 

 

 ¡Ay las tardes!  Esas tardes lluviosas en los andes

frías, pintadas de neblina y arcoíris,

o las arreboladas ,  que acarician las olas

con el postrero  vuelo de una gaviota  .

 

¿Cuál será la mía? Aún no llega,

tal vez vendrá cual fiera  para hundir sus garras,

y este maltrecho cuerpo quede yerto,

supongo, se oirá  algún  adiós y  un “Padre Nuestro”.

 

José Eugenio Sánchez Bacilio   (JESBAC)  Perú