Leticia, lánguido rostro de tersa piel,
Empolvada y blanquecina tez,
Silueta grácil,
Sombra tenue,
Totalidad asombrosa,
Figura inmortal
Leticia, conocida breve pero fugaz
De recuerdos misteriosos.
Proyecto en mi imaginación tu cara,
Tus saludos, tus encuentros, tu ser
Tu voz angelical
Se forma un pasillo de personas,
Y el féretro pasa,
Y es ese momento de silencio
Sensación indescriptible
En que tu importancia es absoluta,
Y un aura de persona,
De alma, de grandeza,
Cubre la ermita diciendo:
«Sigo aquí»
Y comprendo entonces,
Con agridulce alegría,
Que es tu inmortalidad superior
A la materia precaria de mis palabras.
Asciende, Leticia, asciende.
Y no toques nunca fondo,
Vive en donde nosotros solo vemos muerte,
Y si se puede echar la vista atrás,
Escucha nuestro \"Adiós\"
Para volver a mirar adelante,
Y poder aceptar nuestro saludo
Leticia, es sin saberlo
Tu querer absoluto,
Amor de amores,
Cual mar alado,
Cual espíritu aullante
de todo lugar silencioso
Tu aura, tu presencia,
Magistral, Leticia