Alberto Escobar

Invisible

 

 

Lo esencial es invisible a los ojos.


Antoine de Saint-Exupéry.

El Principito

 

 

 

 


Si me pides que defina lo invisible
tendría que, ahora mismo, guiñar
los ojos hasta que solo me quede
un suspiro de vista y mirar hacia
dentro.
Lo invisible, ¡Sí, lo estoy viendo!
parece ser un pequeño quejido
del miocardio, suficiente para que
la sangre mensajera haga llegar
la sustancia a todos los rincones
del alma, alma que espera.

Sedienta.

Veo también, ¡además con nitidez
palmaria! que lo invisible está 
ahíto de silencio, un silencio que 
le da cobijo, arrullándolo. 

En la Noche.

Lo invisible es todo aquello que 
rechaza la luz que nos sirve para
ver, y que, una vez en las tinieblas 
de lo íntimo, de lo cavernario, se 
declara luciérnaga que inunda de
verdad todo su cielo.

Lo invisible se disuelve para 
revelarse en el anonimato de un 
abrir y cerrar de ojos.

Nunca un vacío había llenado tanto...