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El Escéptico Bohemio

 

El Escéptico Bohemio

Por: Johakome

En el hermoso bosque de pantano,

vagaba el bohemio andoba,

desierto, abúlico, ufano, fausto;

sus pies tornos y de fango,

cual solo jadeo: señor en encanto.

 

Gala de lienzo acervo y pretérito,

por adecento hojas azules:

liras, gracias según árboles del soto,

mas engañifa y escándalo

para el lejano y honesto piélago.

 

Peste abrogada y paso acompañado

por una idílica dama

que acopia su listón asiduamente;

blanca, luminosa, hoguera,

mas escéptico continua el bohemio.

 

Un día, irónicamente esperado

el primer  y último ocaso

pregonó sobre la doncella, encanto,

hado y sombrío edicto,

llano, raudo como la cristalina alba.

 

Una lágrima resbaló por su rostro

y vio la luna, luz raída,

pensando en el fulgor que la alimenta.

Y soltó la mano joven

del viejo lozano que nunca le vio.

 

Atónito por el frío novato

el bohemio cayó de bruces,

y en el percato de la marcha de la ninfa

lloró con negras lágrimas,

amargas y frías  como la noche.

 

 En su desplomo estaba sedentario:

no podía más merodear

presumiendo injustas y viejas galas.

que en malicia se llamaban

ajenas al lirio bosque de pantano.

 

Sobre los llantos del viejo lozano,

los adornos de su atavío

en peste, escozor, odio se acoplaron

al suelo que reclamaba

las secas, corroídas lonchas de otoño.

 

El amargo y cansado tiempo corrió,

se volvió el bohemio en árbol,

y vio sin lágrimas, mas con mucho pesar,

estafermos pisando sus huellas,

que con pies de fango, hizo en el fango.