Ivan Tapia

MI TEORIA

MI TEORíA

 

 

Otra vez: robándole al momento una canción, gritándole al silencio una oración;

sintiendo como las dagas del amor arañan esa paz de mi interior.

¡Pero qué hago!,  por ahora basta de poesía, será mejor que escriba en palabras sencillas,

no más fantasía y, aunque hacerlo sea mi teoría no es tu filosofía si no la mía.

Es por eso que te hieren o te herían, como si mi letra fuera hechicería.

 

Quizás sea la última vez que te escriba, o no lo sé, solo sé que es mi defecto

plasmar en el aire sentimientos, arar en el mar con pensamientos.

 

No vayas a creer que soy cuchillo de doble filo,

o que tengo el alma de… mejor no lo digo:

yo creo que un poquito me conoces, y sabes que lo que escribo,

va sin hipocresía, orgullo ni caprichos.

Solo debes saber, que más de una vez, al cielo le he pedido:

que de hoy en adelante no te dé ningún castigo,

ya que viviste el infierno conmigo,

así que todo este paquete es mío: te toca ser feliz.

¡y de mí que digo!, Ya la vida dará su giro.

 

Gracias por tus deseos, sé que son buenos y sinceros;

¡Que Dios te escuche!, porque oraciones como las tuyas,

es que necesito para vivir lo que no he vivido,

y no es una promesa, pero intentaré no cruzarme en tu camino

y aunque se me parta el alma, sé que tú te mereces algo divino

y yo no tengo ni gota de eso, mucho menos algo parecido;

pero eso sí, reconozco que necesito de un médico,

y quien mejor que el que está en el Cielo.

Como dijo un día el mismo Nazareno,

“yo no vine por los sanos, si no por los enfermos.”

 

Hasta aquí llegó el tren y mañana partirá, quien sabe me embarque en él;

trataré de llevar todo, que no quede nada de mí,

para que no tengas el pretexto de sufrir:

y no te pido nada, sólo que dejes de pensarme,

para que mi alma no venga a molestarte:

he interrumpa esos instantes que necesitas para olvidarme.

 

No te escribo más, porque me dan como ganas de llorar:

pero no lo hago; ¡porque si yo lloro una lágrima, tú lloraras un mar.!

 

 

L y M: Ivan