LUIS ADONAY VENEGAS LEYTON

Y la lluvia también ...

Y la lluvia también…

 

Caminar lento sin temor a mojar los rostros,

como midiendo los pasos, casi yuxtapuestos

era delicia del alma,

era coronar los cuerpos…

Los nuestros, el mío y ella,

la flor encontrada en los jardines

del confín florido de la tierra.

 

Conversando bajo la lluvia…sin palabras,

el pensamiento en las nubes

flotando  en mundos diversos,

fantasías…  sin palabras dichas

con frases sin sonidos,

caminando los silencios,

bajo la lluvia y el viento

mojando las siluetas,

de dos vagabundos

del mundo de las estrellas,

que unían pasos sin saber hasta cuándo

ni hasta dónde…

 

El tiempo no era válido

como tampoco lo era la palabra dicha,

solo había que volar junto a la brisa

porque no íbamos a ningún lado…

Solo caminábamos tomados de la mano,

humedeciendo y mojando nuestros sueños,

bajo esa lluvia cristalina…

que desde los recordados juegos de  niños

ella y yo sentimos en nuestros rostros,

caricia suave, tibia o fría  de cada gota

que posaba su errante vuelo

semejando mariposas inquietas

incoloras, transparentes… 

 

Sin detenerse… descendían

vaciando sus mensajes de ternura

transportados desde lejos…

desde el lejano mundo de las estrellas

con las que caminábamos cada noche

a paso lento…como flotando

en medio de la penumbra y la ternura