Javier Cuaspa

Despedida

Lágrimas encadenadas fugases en mi mejilla,

acarician sin mas el sombrio silencio,

como cual humo de una colilla renace

y muere tras existir sin ser algo que recuerde.

 

Sin dudas, sin mentiras ni tristezas,

abalanzadas sean las brisas de tu voz,

cual encalladas mueren en indirecta

soledad pasiva de una sombra.

 

Llueve, llueve sin piedad ni compasión,

llueve dentro de quien siempre vacilo,

a una luna, sus estrellas, y  fines mismos

de los cuales jamas se ha hablado.

 

Muere el color, la felicidad y la vida,

mueren sus ganas de besarte,

mueren sus recuerdos en una promesa,

muere, lo que nunca quiso que muriera,

muere finalmente lo que creía inmortal.

 

Frágil corazón de cristal,

empuñado de valor mentiste,

olvidando que detrás existía

quien mas veces a mentido.

 

Esto sin mas al ojos te digo,

despedida rencorosa quedo de por medio,

existiendo así un vacío por dentro,

que llenado sera con amor o muerte.