JOHNNY MONTENEGRO

PENA Y ESPERANZA

Y el amor aquel que parecía eterno y afable

Límpido y desmedido

Sucumbió pérfido e inevitable

En los brazos del olvido.

Y esta cruel ruptura de espantosa agonía

Con destellos fugaces de momentos buenos

Me harán recordarte  día tras día

Y amarte… cada vez menos.

Hay tiempos duros en los rosales

Cuando hay solo espinas y no rosas;

Cierto, hoy en mi vida surgen los males

Pero mañana quizá ¡entre los espinales!

Germinen para mi ¡orquídeas  hermosas!