clonariel

VEN

Ven, amante, puéblame,
haz de mí, gentil remanso.
Que mi corazón sea jardín
donde tu ardido verano
establezca germinaciones.

 

Ven, amante, a mis horas
bruñidas de ansiedades,
antaño, de claridad y estupor.
Hoy pesares las deshacen,
entre la bruma tiesa.

 

Ven, desgarra mis pavores,
que sin ti queda mi coraje
naufragado y retorna el llanto
en medio de noches voraces
y el azul que me rodea.

 

¡Traen marejada tus ansias!
Soy navegante de los sueños,
viajero sin tránsito visible.
En ti y a ti va la visión; lejos
cual cóndor ondea mi alma.

 

¡Ven ímpetu, primavera,
embebe mi solitario cáliz
de la carne! ¡Oro de lo nuevo!
¡Ven, rodea con tu brazo, raíz
del alba, mi horizonte cautivo!