Alberto Escobar

Fantasmas

 

 

¡Todavía deshojando margaritas!
¿Todavía?
¿Todavía te preguntas si mis desvelos
son amor o ficción?
¿Tanto te carcome la inseguridad, la
arena movediza que te corre por las
venas?

¿Tanto te susurra la mosca incrustada
en tu oreja que recurres a las pitias
televisivas?

Mientras debates sobre el sexo de los
ángeles me alejo de tus perniciosos 
efluvios, vuelvo al abrigo de mi madre,
al nido que me arrulla sin pasar
factura.

Si ajustas cuentas con tus fantasmas
llámame; si te cojo el teléfono seré tu
paño de lágrimas hasta que sus fibras
claudiquen ante tan vasto río.

Entonces empezaré a regenerar mis
cuadernas para zarpar a mar abierto.

Sin ti. Sin tus sudokus imposibles.