Carlos C

Déjame

 

Déjame estar en ti, quiero perderme

—Para encontrar mi sino y ser yo mismo—

por las dulces veredas de tu cuerpo,

en las profundidades de tu abismo.

 

Déjame estar en ti, quiero sentirte

prisionera en mis brazos, palpitante,

trémula de emoción, enardecida,

y quemarme en tu fuego en un  instante.

 

Déjame estar en ti, quiero sentirte

intensamente mía, para amarte

como nunca jamás te hayan amado,

que estando en ti, quiero entregarte

gota a gota mi sangre, y mis sentidos

despertar en la aurora de tu carne.

  

Alt Wander Mérida, Yucatán 1978