MANZANILLA

LAS DOCE...Y SERENO.

Sereno, sereno no sabemos si estaba

era una broma, seguro que si

como no iba a estar sereno si a cada

hora lo pregonaba, ¡ Las doce... y sereno !

eso era cuando no llovía ¿ O también ?

lo cierto es que era la luz del barrio

el que más alumbraba, farolero

enciéndame usted el gas por caridad

que con la trompa que llevo no veo

caballero, por favor, me puede

abrir usted el portal, la llave no la tengo

¡ No faltaba más !  soy el sereno

bendita profesión, cuanta seguridad daba

se podía ir por la calle a cualquier hora

de la noche...Vamos como ahora

vigilaba y servia para ayudar, el guía

perfecto si alguíen se perdía, al momento

acudía si había algunas sombras

¡No hay cuidado ! Solo dos enamorados

que no sabían lo que hacían

se apagaba una luz un poquito

y ellos se lo agradecían, no pasaba de mas la cosa

trabajaba de noche, dormía de día

sacrificado su trabajo, se agradecía

¿No tiene un monumento ? ¡ No sé !

es raro si no lo tiene, yo decía

que se agradecía, si no, hay que hacerlo

no son las farolas monumentos

se recuerda y no se olvida, aquellos momentos

que están escritos con fuego en la vida

amigo sereno, siempre hay alguíen

que no te olvida...Hay que ser agradecidos...