Walter Trujillo Moreno

BENDITA BUENA y SUAVE INOCENTE

 

El poeta sangra por la humanidad,
tú crees que el cielo está lleno de sueños y dioses,
miras la tierra y todo funciona y se mueve
las palabras dulces y tiernas suenan eternas
Ser ingenuo, crees que el mundo está de tu lado
sueñas con la relación perfecta  y la convivencia eterna
el Papa dirá todos son buenos detrás de FB y unos diablos con cuernos transparentes en la realidad
hablar con el corazón es un privilegio, ser consecuente al corazón es un lujo,
tener corazón es ser humano, mantenerlo por siempre es ser Dios

 

 Recorres la vida,
como si fuese un paseo por la avenida de “no pasa nada”,
“seguro que llegas al final”,
“siempre te quieren”,
 “eres lo más importante de esta tierra”,
“no cambies nunca” y  “se siempre tú misma”.
Tú en el rincón más triste y oscuro de tu casa,
donde no llueven colores,
ni escondes los duendes tesoros;
elucubras en las posibilidades, buscas culpables,
inocentes, testigos, probabilidades.
Hasta intentas pensar que lo ahora vivido, no es cierto,
te atreves a dormir y sueñas que todo fue un mal entendido
y que tu vida mañana será la misma de siempre y lo mismo de ayer.

Desde mañana, tú hoy no será el mismo,
tú no serás la misma,
ni el aire que respiras será el mismo,
el mundo dejará de ser el mismo,
tu vida se niega a ser la misma.
El mundo se hace más amplio y
largo cuando dejas de pensar en el ayer doloroso,
en el hoy negro y en el mañana incierto.
Simplemente deja de pensar,
deja de creer en lo bueno e inocente,
revélate a no creer que perdiste,
a pensar que eres igual a todo el mundo a sentir que la suerte
 y la felicidad te han abandonado.

Te sientes maldita, ligera, profunda, deliciosa,
deseada, llena de delicia y pegajosa como la miel,
agria como una oliva y seca como un pantano.

Tú sigues viva,
el sol sigue alumbrando,
la lluvia sigue siendo fresca,
las flores de invierno se resisten a quedarse bajo la tierra,
 las aves regresan a destiempo,
el bosque sigue árido;
abandonado y vacío de semillas y frutos.
Tú en algún lugar de este planeta alumbras a los que imploran luz o sombra fría,
calor suave y brisa nocturna de tierna inocencia,
a los seres que se llenan las pupilas de tus señales rojas
y aspiran a bocanadas gigantes el perfume,
olores y aroma que emana tu cuerpo
y la energía de tus ideas.

Ellos se derriten
y se envuelven serpientes,
con sed de pasión y deseo.

Tu solitario pensamiento de sentir:
que estas sola,
completamente sola,
irremediablemente sola,
injustificablemente sola,
solo por hoy y sola para siempre,
te abandona en este instante
y se esfuma eternamente.

Hoy te quedas bendita,
suave e inocente,
sentada, agachada,
con la cabeza hundida,
respirando aire caliente,
con el corazón doliente
y arrodillada ante la muerte; 
abrazando un ángel sin alas,
que se olvidó de volar,
porque se creía pez sobre la tierra,
liebre bajo el agua, pájaro sin sol, y cielo sin Dios ni estrellas.

Regálate nuevos recuerdos,
comienza a conocer y conquistar tu vida de nuevo,
deja de lado a los cazadores de sueños y emociones ajenas.
Los que provocan los efectos lucifer contaminan todo y todos
y se esconden detrás de los clichés,
los ingenuos, los ilusos y los buenos.

 

By Walter Trujillo Moreno, Junio 2017