arturo maldonador

CAMINANTES

CAMINANTES    los nietos
Ocho veranos, en su compania,
en soledad, llegada y la partida,
alto en el viaje, en la estación vacía,
con el regalo, hoy, que me da la vida.

En cada día, el corazón florece,
palpita con sus gritos y sus llantos,
desde que amanece hasta que anochece,
piensos y sentimientos, no se cuántos.

En el trecho, que juntos caminemos,
son dos pájaros en algaravía,
ya, cuando me despierto, les queremos,
así, hasta que me duermo, todavía.

En el suspiro, de nuestra existencia,
las risas y las lágrimas me llegan,
dualidad, condición de la presencia,
en el mar, somos olas que hoy navegan.

Bienvenidos y benditos, hay razón,
mágico sentido, de por qué estoy aquí,
tal como el latido de mi corazón,
desde el origen,los suyos los sentí.
El poeta del amor. 26-06-17.
San José, BCS. México