Alberto Escobar

Lléname

 

 

Energía

 


Dame tu energía, lléname.
Me he vuelto dependiente,
como España.
Si me arrastraste como un remolino
con tu sonrisa, paga ahora tu insolencia,
absórveme poco a poco, acércame
recorriendo mis órbitas hasta ser absorbido
por tu agujero negro, ese que forma la
cuenca de tus ojos.
Después devórame hasta que no quede
un átomo de mi pasado.

Todo esto, recuerdas, te dije el día que te 
conocí, sí.
Llevábamos varías cervezas de más, por eso
me atreví, sí, ¡porque tú no tomabas la
iniciativa!, no podía aguantar, los estragos
que causarón tu simpatía y tus ojos, y todo lo
demás sobrepasaron mis expectativas, fui
arrasado de repente por un vendaval de 
alegría y magia incontenibles.

Ahora, después de veinte años de feliz enlace 
te sigo deseando igual, sigo sintiéndome 
planeta a la deriva impotente ante el
magnetismo de un enorme monstruo sideral
que hace conmigo lo que quiere.

¿Nos vamos esta noche a recordar los viejos 
tiempos? ,sí , me gustaría mucho, pero ,¿Con
quién dejamos los niños?, los niños tienen 
ya edad de quedarse solos, ¿O llamamos a tu
madre?, no, déjala la pobre, ya no tiene edad 
para follones.

 

Bueno, pues nos arreglamos y nos vamos. 
¿Y si les pasa algo mientras 
estamos fuera?