yito

En la casa de Lugones.

 

 

 

 

En la casa de Lugones

eché  andar esta poesía

robando su fantasía

al ritmo de unas canciones.

Para escribir no hay razones

la letra es solo suspiro.

En la piedra o en papiro

cada quien cuenta su historia

pues no detiene la noria

del pensamiento su giro.