Edmundo Onofre

CANCIÓN TRISTE

CANCIÓN TRISTE

 Te invito a cerrar los ojos

 para muy pronto soñar

 sobre cosas imposibles

 que no podemos lograr

 y que siempre las deseamos

 sin cansarnos de esperar

 y a las que no renunciamos

 porque nos gusta soñar...

 

Miraremos las vidrieras

del más grande bulevar:

te probarás los vestidos,

los anillos y un collar.

Lucirás como soñamos:

como reina al coronar,

rodeada de lindos ramos

(sólo ha ti han de adornar).

 

Yo me probaré los trajes

que los reyes han de usar

con camisas almidonadas

que nadie puede tocar

y después que nos vistamos

todo lo iré yo a pagar

para que luego luzcamos

elegantes al pasear.

 

Viajaremos a las islas

tropicales de alta mar

rodeadas de arenas blancas

donde vamos a jugar

y felices nos bañamos;

almorzaremos caviar,

néctares cuando bebamos

y faisán para cenar.

 

Te compraré una hacienda

que te pierdas al mirar,

con árboles muy exóticos

y animales por millar.

Con un lago colindamos

para ir juntos a pescar

todo aquello que queramos

y podernos recrear.

 

Te haré un hermoso palacio

para cómoda habitar,

durante toda la vida.

¡Tú feliz tendrás que estar!

como cuando lo anhelamos:

eternamente gozar,

aunque no siempre salgamos.

¡Eso sí que es disfrutar!

 

No quiero que abras los ojos

para nunca despertar,

yo no tengo casi nada

¿Qué cosas te puedo dar?

Prefiero que sigamos

con nuestro lindo soñar

porque nos ilusionamos...

¿Y para qué despertar?