Santiago Miranda

Lo nuestro con nuestra propias manos

¿Que día nos uniremos –hermano, en armas -te pregunto-

Para tomar lo nuestro con nuestras propias manos?

¿Qué es lo nuestro? Lo nuestro no es

Algo que pueda pertenecer a uno de nosotros

Sino a un nosotros como uno, una no pertenencia igualitaria

-una defensa en la no pertenencia de algo y uso de todos siendo uno-

Toma un manojo de aquello días de nadas, -mañana, escojo

Cuando en aquella gloria festiva, derribadora de ídolos crispados

Que día y que noche nos dimos –hermana- bailando con un mar de fuegos

Contorneados alrededor del  estío  en mutua comunión siseante

Con los fulgores que centelleaban y los leños, nuestra etéreas sombras

Se ocultaban, ya no éramos más máscaras y quedaron las personas

Enterradas atrás en la historia y cumplido el duelo, éramos y seremos

Pureza totalizadora al dejar atrás todos nuestros nombres pasados

Todas nuestras Individualidades en clamor despejado y ya sin muestras

De rencores en un perpetuo goce y baile con todos nuestros muertos

Atizando la pira, rodeábamos el núcleo forjando estelas, emulando la noche

Estrellada de sabia y no de ingenua, dulzura, mi hermano es un sueño caído

del cielo, venido de la mesa instalada en el fondo de la tierra, ahí cada uno

De los elementos vivos que no han muerto en vano, en festín perpetuo

Reposan celebrando la sobremesa, el cultivar del sembrado ya pronto a ser

Cosecha de un mañana germinando a las puertas, del deseo puro, mi hermano

Es un sueño de belleza, de aniquilante y avasalladora pacífica violencia en aquella

Esencia de lo bello, nos abluimos para contemplar lo vivo, prosternados

Al paisaje que se difuma, es el último mensaje acarreado en nuestra sangre

Maldita, en una tierra desolada de capitales que ambicionan más propiedades

Cuando ya no queda más por ser expropiado de su esencia y belleza

Este paso futuro será el retroceso, de la autodestrucción en la que desemboca

Nuestro camino finito, llamado ser más que camino, llamado al respeto

Sagrado de lo vivo, anulando superioridades, reconociendo a la razón

Sin motivos para ser llevada a cabo, implantando dudas y urgentes reflexiones.

 

Esta victoria será la detención de vuestra historia, no un borrón y cuenta nueva

Sino un movimiento en otro plano, el desmantelamiento de la linealidad y la fuerza

De las razones de otro años, el cambio del consumo a la existencia prioritaria.