Leidy L. De La Rosa M.

Caminos indistintos

Como aquel aviador en el desierto 

así me encontraba yo 

cansado y sediento. 

 

Como en aquel oasis intermitente 

así me encontraba yo 

invadiendo tu mente. 

 

Como en aquel pozo profundo 

así me encontraba yo 

bebiendo de tu mundo. 

 

Como en aquella cueva, solitaria y vacía 

así me encontraba yo 

buscando tu arrogancia en otra compañía. 

 

Dime tu secreto, Aviador, para reparar la avioneta, 

debo regresar ya a mi planeta. 

Adiós, Rosa coqueta, me voy 

para poder seguir siendo poeta.