DEMÓDOCO

ENCERRADO CON CARDENAL EN UN «CLAUSTROMÓVIL» (MÉRIDA, VENEZUELA, DÉCADA DE LOS AÑOS 70/S. XX)

 

 

Por Alberto JIMÉNEZ URE

 

Rumbo al Edificio Administrativo

De la Universidad de Los Andes,

Pasé frente al Hotel Chama de Mérida

Del cual salía (sin prisa) un barbado

Que no vestía sotana y usaba lentes. 

-«Espere, deténgase, joven, por favor

-Me rogó el hombre apaciblemente-.

Fui convocado a un encuentro Internacional

De poetas y novelistas y no conozco la ciudad:

¿Sabe dónde está situada la Dirección de Cultura

De la Universidad que me ha invitado al evento?»

 

Lo escruté como un quirurgo a su paciente

Y logré reconocer que era Ernesto CARDENAL [01]

 

-«Lo sé, casualmente hacia allá me dirijo-Le respondí-.

Iremos juntos, ¡venga conmigo!» 

 

El lugar de nuestro destino

No estaba distante, motivo por el cual

Platicamos muy poco durante la caminata: 

 

-«¡Qué hermosa ciudad –me repetía-.

Sus montañas son imponentes,

Tiene un clima magnífico

Y gente amable como tú que me orientas» 

-«Sé que eres el sacerdote y poeta nicaragüense

Que propugna la Teología de la Revolución [02]

En una América Latina plagada de dictadores

-lo espeté adhiriéndome a su brazo derecho-.

Ustedes miran la «Revolución  como una entidad»,

Pero no es cosa distinta a un concepto o metodología.

No me agrada la prosopopeya. Si existe, presumo,

Dios no bendice a quienes fomentan y justifican

Exterminar a seres humanos aun cuando sea

A favor de causas presuntamente revolucionarias» 

 

Entramos a uno de los clautromóviles

Del novísimo Edificio Administrativo,

Apreté el botón del Piso 07 y la puerta cerró.

Las oficinas de la Dirección de Cultura

Estaban situadas en la cúspide de la estructura de concreto.

Allá nos esperaba Carlos CONTRAMAESTRE [03]

Mientras ascendíamos, el aparato se detuvo.

Experimentó una de sus frecuentes fallas mecánicas,

Pero activé la alarma para que nos auxiliaran. 

CARDENAL me miró, fijamente, con curiosidad. 

 

-«Cualquier respuesta que intentara formular

Ante tu razonamiento sería inevitablemente

Compleja –expresó-. Porque la vida, de hecho, lo es.

Los medios para nuestra liberación abominan,

Pero somos impenitentes y sin opciones distintas

A las de nuestros enemigos que con violencia oprimen» 

 

NOTAS.-  

 

[01] https://es.wikipedia.org/wiki/Teología_de_la_liberación

[02] Ernesto Cardenal https://g.co/kgs/5eU4jB

[03] https://www.ecured.cu/Carlos_Contramaestre