Gerardo Barbera

LEJANÍA

 

 

La noche se ha ido,

la razón, la paz,

dormir despacio,

sintiendo el calor

en cada silencio.

Ella navega en el tiempo

y sabe que el mundo

le espera.

 

El aroma del mar

y asa voz oculta

en el rumor de las olas.

Mi Hija se va,

yo lo sé,

la madre le espera,

mi esposa cansada

llora a lo lejos,

tal vez,

mis ojos nublados,

voces lejanas,

tal vez,

mi Hijo me recuerde.

 

 

Florida, Miami…,

dos maletas ocultas,

Ella se va,

lo sé.

Dejarme aquí,

le partirá el alma,

se irá en primavera,

cuando comiencen las lluvias

y el cielo se torne gris.

 

Por primera vez,

después de cuatro años,

mi Hija y yo

brindamos con vino,

reímos, cantamos,

hablamos con la Madre,

con mi Hijo,

la magia del celular.

Ellos allá…,

sin embargo,

mi alma lloraba

de alegría

y mi Esposa lloraba

de pena,

de amor…,

de lejanía.