César Pérez

Elia

No se si sea correcto pronunciar tu nombre,

lo tengo tan usado, tan desgastado.

Debe ser parte de este dolor de garganta.

Tu nombre es una burbuja, es una grieta,

es un pedazo de pan, endurecido a fuerza de amasarlo.

Un gota de miel, una lengua de trigo,

Un cigarro Delicado en mis pulmones,

un suspiro.

Tu nombre es el balanceo de mi caballo de madera

cuando niño.

Lo señalo con el dedo, hacia el sur,

lo pronuncio para quemar calorias.

Cuando enferma lo acaricio con la yema de un huevo.

Es el ruido de la luna y el silencio del mar.

Tiene cuatro puntos cardinales y solo cuatro letras.

Cuatro perfectas letras para quedarme callado.

Y yo que solo tengo

 las letras suficientes para quedarme callado una eternidad,

y despues morir

en tu nombre.