CREPY YO

Bestiario (retrato de)

En la densa soledad

de una pizarra blanca

la bestia vulgariza

todas las ciencias

 

para que los monstruos 

crezcan.

 

La bestia no es feliz

y está sumida en la terrible alienación.

 

Los casi-monstruos la ven,

estupidízanse gracias a ella

y no saben que están

perdiendo la inocencia y la

 

todopoderosa capacidad

de pensar por ellos mismos.

 

La bestia no piensa:

repite, monótona y triste, la misma condena.