Paloma P.P.

Ser honestos con el dinero.

 

 

El dinero nos satisface muchas necesidades

como la vivienda, alimentación, mobiliario, ropa,

medicinas y servicios,

pero nunca compra la felicidad,

la honra y honestidad,

los principios humanos

el respeto mutuo y el amor.

En la honestidad un hombre no se mide por sus riquezas

sino por sus valores.

Ser honesto es ser sincero, honrado

y aunque hoy día son escasas las personas honestas

porque abundan más los deshonestos

que son personas corruptas, mentirosas,

que dan más importancia a las riquezas materiales

a conseguir el dinero aún por vías retorcidas

y enriquecerse de maneras ilícitas

como hacen algunos políticos, empresarios y comerciantes.

Sin embargo el dinero nunca compra los principales valores personales

como el amor, la inteligencia, la honradez.

Solo pido a las personas que sean honradas

que la honradez reconocida es su mayor testimonio.