José de Jesús Camacho Medina

Revulsivo del Alma

Solo tu caricia
pudo revertir
la entropía que
se empotró por años
en mi alma.

Solo tu susurro
pudo fraguar
a cenizas
los clavos
que perforaron
mi espíritu.

Solo tu abrazo
pudo suturar las
heridas con
la precisión
milimétrica
de un cirujano.

Solo tu cuerpo
logro hacer
cabalgar a mis dudas
en abismos
y calvarios.

Solo tu alma
fue capaz
de darme una segunda
oportunidad en la vida...

y de orientarme...

¡en el alba y el ocaso!.