Alexandra L

Abuela (((( Reconocimiento a las madres, tema de la Semana))))

 

Conmueve el alma hasta lo más profundo
mirar tus ojos,
inmensidad donde se mezcla la ternura,
el amor, la tristeza
cabellos blancos tan hermosos;
siempre con dulce aroma de violetas
tu piel  mapa donde están detalladas
las penurias y luchas de tu larga existencia.


Querida abuela,
manos que fueron sostén de mis primeros pasos,
abrazo cálido, nana en la madrugada dulce y tierna,
corazón que nutrió mis esperanzas,
tu sangre corre libre por mis venas,
querida mía, mi alma,
tus manos de algodón  sobre mi cabellera.


Amor bendito que espero mi llegada,
pecho amado que abrigó todas mis quejas,
refugio en soledades prolongadas,
confidente en mis noches, consejera,
anoche acaricie tus manos santas,
el alma me dio un vuelco en pura pena,
siento que te  me escapas gota a gota,
se avecina muy lento la tormenta.


Tu habitación tan llena de recuerdos,
mis primeros trabajos en la escuela,
los reconocimientos adquiridos,
las fotos familiares,
esas que el tiempo casi destruyera,
la casa  desolada; lo recuerdas,  
cuando sin compasión  quedamos fuera,
con media vida arrancada en la pequeña Isla,
Isla de nuestro amor, de dolor y carencias,
identidad tatuada sobre el alma
que dice quiénes somos donde sea.


Cada ser es un puerto, de llegada y partida,
alegría y tristeza,
de dar y recibir el alma entera,
nuestra sangre en marcha hacia el futuro,
nuestra carne polvo al polvo,
en remolinos sobre la fértil tierra,
la de aquí, la de allá,
pues la flor que renace no conoce fronteras.


Más que le digo a tus ojos;
donde asoman tus temores,
a tus labios que silenciosos cuentan;
querida, querida mía,
yo también tengo miedo, mucho, tanto,
quien podrá darme alguna vez tu gran abrazo,
ese que fortalece y da firmeza,
creo que nadie abuela de mi vida,
ven quédate aquí conmigo,
yo te protegeré en un fuerte abrazo,
y estaré junto a ti;
aun después de que cruces esa puerta.