Fernando Olsen

A la vida, sin mirarla a los ojos

Páginas blancas, licitas, intactas, abiertas y dignas

Unas tras otras

Transitan avergonzadas,

Se intimidan

Huyen aterradas ante los sísmicos latidos,

El acartonado pulso

Y la nublada reflexión.

A falta de jaulas abiertas

Reciben titubeantes marcas de angustiada tinta,

Monótona

Apócrifa

Falseadas quimeras de un recuerdo disuelto,

Focos de anémicas luces inermes

 

Viciadas por la tristeza.