Lupercio de Providencia

Larga noche...

 

Que mano oscura ha dejado estas sombras

asolapada inquietud que se asoma,

la efervescencia no cesa en el alma

sabor salobre que sube a la boca.

 

Larga es la noche y observa a los astros

mirada erguida que aguarda a un cometa,

claman los labios un signo cualquiera

esta constancia de pronto se acaba.

 

Cuerpo negado a volar las estrellas,

ansia no cuaja en capullo ni en brasa

fuego invisible que abrasa sin ascuas.

 

El alma llaga y reclama su  fuente

ígnea raíz donde brotan las llamas,

la luz espera, espera y espera.

 

 

Lupercio de Providencia