pani

A JESÚS DE NAZARETH...

Amor que muere

y aún renace...

vertido de espino

y de inmortal saeta,

 

deshecho de encanto

y desencanto...

vencido de dardo

al descubierto,

 

deslinda

la vida...

en su mordida,

 

entre zarzas,

espinas...

y herido abrazo.