Enrique del Nilo

NOVUM CUNCILIUM

 

\"Aparta de mi este cáliz

mas que sea tu voluntad\"

 

A mi diestra contabilizan

lo que mi cabeza va a rentar

a mi siniestra me aseguran

jamás me abandonarán

pero en la primer trinada

me habrán negado

y abandonado

y algunos volverán a mi

cuando la tormenta haya amainado

 

Mujeres, no lloren por mi…

¡lloren por sus hijos!

que si esto hacen con el hijo del hombre

que no harán con ellos

 

***

Azota mi rostro el viento

con su palma de fuego

el silicio se aferra a mi cuerpo

y escucho el bramido de la turba

clamando crucifixión

 

Se cierran las nubes en el cielo

negándose este a contemplar

las barbarie que viene a suceder

 

mientras al pie de la cruz

donde la sangre cae gota a gota,

como mis lágrimas;

dos centuriones

con cascos de guerra

se juegan a los dados

el retazo de tierra

que esta sangre absolviera

 

***

Desde el cesáreo trono

de las Naciones Unidas

los nuevo pilatos se lavan las manos

y cubren sus ojos

velos de divisas

 

Mientras los gladiadores

siguen en el circo

blandiendo espadas

entre tigres

y zarzas inflamadas

y allá en las gradas

panes y peces

ahora se dividen

entre las masas que claman

 

Y seguimos Barrabases

pretendiendo

despertar lazaros

mientras Juanes sucumben

ante las Herodías

y nuevos sanedrines

compran al mayoreo

a los Judas

a quienes luego cobran

la reata para ahorcarse

y el ataúd pa enterrarlos

 

***

y desde la mascarilla

que le ayuda a respirar

los nuevos cristos

cantan en coro celestial

“Perdónales Señor

y volvamos a empezar”

 

Llaman a mi puerta

me quieren callar

me ofrecen ignorancia

en cómodos pagos

y Salomés inflables

para mis amagos

 

Azota mi rostro

el silicio del remordimiento

y un Jordán se derrapa

por mis mejillas

pero como Tomás

seguiré diciendo:

“hasta no ver, no creer”

y como Pedro seguiré negando

mientras el sanedrín

el vino me siga subsidiando