Por estar y ser la referencia segura,
por la palabra oportuna y sensata
por los abrazos que acarician el alma
por la nobleza crónica
por la firmeza y la profundidad
Gracias por la mirada profunda
por estar distantemente cerca
por la coherencia a través del tiempo
por la sensibilidad que siempre aflora y contiene
Gracias por ese lenguaje que solo entre almas se entiente.