Max Hernandez

Hola Dios...

Hola Dios, cómo has estado?

Cómo te ha tratado la eternidad?

Verás, estoy un poco sorprendido

No creí encontrarte en este lugar.

Crecí venerando tu divino nombre

Temiendo tu ira, pidiendo tu piedad

Mas una vez pude me sacudí de ello

Y ya adulto negué tu existencia

Nada más...

 

Encontré mil razones para esto

Desde evidencia científica, hasta

El día a día de la cruda realidad.

Viví a plenitud olvidando que un día

Rezaba de rodillas por clemencia

Para toda la humanidad...

 

Y míranos ahora, sentados frente

A frente. Mis dudas se disiparon

Ante tu presencia monumental.

Recuerdo que antes reía, y decía

Que ardería en el infierno, o quizá

Me quemaría fuera. Daba igual.

Me daba igual...

 

Me tiendes la mano y me sonríes

No me dices nada. Solo me invitas

A la eternidad. Viviste tu vida, dices,

Y amaste plenamente. Sonríes.

Lo importante en la vida es y será

Amar de verdad...

 

Amar plenamente

Amar sin reservas

Amar y ser amado

No se necesita nada mas...