Diaz Valero Alejandro José

Adiós sin llanto

 

Sus ojos se derritieron

de tanto llanto,

encallecieron sus manos

de tantos adioses.

El tiempo la ancló

en sus recuerdos

y presa tras las rejas

del inefable dolor

logró su libertad

sin adiós ni llanto.

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Autor: Alejandro J. Díaz Valero

Maracaibo, Venezuela.