Y sí fuera de esos hombres
que son incapaces de aprender de la experiencia,
incapaces de hacer lo debido o lo correcto.
malogrados para esta vida y para la siguiente,
llenos hasta los bordes de nada útil,
rebosantes de curiosidades y deseos
pero vacíos de intenciones y perseverancias.
y sí fuera de esos hombres
que dejan lo esencial para mañana:
las buenas intenciones, la palabra dada,
la verdad de entre las mentiras.
imaginar la mitad de todo esto
ya me da suficiente miedo.