FELINA

NO ENTRASTE A MI ALMA

NO ENTRASTE A MI ALMA

Y la luna me miraba
con mirada compasiva,
se erizó el cielo,
desató nubarrones,
cayendo sobre mi ser,
torrencial de soledad.
Mil años esperándote, mi vida…
mil años sufriré tu despedida
y yo me pregunto…
¿Por qué así es la vida?
Un día llegaste
con tu corazón en la mano,
mis labios besaste
diciendo te amo,
mi amor es eterno,
mi amor no es un sueño.
Qué pronto llevose
tus palabras el viento,
huiste de mí...
sin remordimiento,
partiste de un tajo
mi alma, en fragmentos.
Dejaste sembrado en mí
el sentimiento,
de amarte en silencio,
de amarte muriendo.
No es tuya la culpa…
quizá es culpa mía,
por abrirte de mi alma,
ventanas y puertas,
por creer que era cierto
qué tanto me amabas,
por no resistirme
al calor de tus brazos,
por no resistirme
a quemarme en tus brasas.
Creí que era cierto,
que me dabas el cielo,
fui cayendo en tu trampa,
fui cayendo en tu juego.
Cada vez que te amaba
me acercaba al averno,
sin saber que tus besos
eran besos ajenos…
cuando tú me besabas,
a otro amor recordabas…
es por ello, mi vida,
qué no entraste a mi alma.
Felina