Francisco VV

Columpio

Columpio:

llaga abierta,

pájara presa,

que haces de la nostalgia

por la infancia

una brecha:

balanceo de tu voz,

equilibrio de tu boca,

donde vuelan mis alegrías

y aterrizan mis penas:

cultivo mis veranos,

cosecho mis primaveras.

 

Sube y baja de tu cuerpo,

terapia y recreación del alma:

un brindis por humanidad,

libación a la divinidad,

donde contigo

a ojos abiertos

son seis minutos en la Tierra,

pero a ojos cerrados son

siete segundos… en el Cielo.