Astor Ravel

Jugando ajedrez a ciegas

Todo tiene un orden desde antes de nacer

llámalo  una serie de acciones consecuentes

a lo que asemeja la caída de piezas de dominó

un cálculo  tan complicado,

que sería soberbio pensar que dios lo comprende.

 

Cada rostro que vemos,

cada lugar por que pasamos

cada palabra que decimos

está ahí porque  decidimos todo por una serie de causas

que provienen todas de la misma

cuando se creó el todo.

 

Entonces tanto libre albedrío como destino

son absurdos, porque no existe el futuro

sólo existe el cauce irredento de esta serie de acciones

en las que también afectan lo que nosotros hagamos

 

por ejemplo este poema fue escrito

por una serie de causas que me llevaron

a pensar en lo que pienso ahora mismo

 

si todo esto esta aquí, ¿puedo moverme para

que  tú y yo estemos juntos?

puede ser, pero será como mover piezas de ajedrez

a ciegas, ya que si no comprendo todo desde el principio

¿como sabré si te estoy acercando o alejando de mi?

 

Entonces moverse a lo que pienso va a la segura

(aunque pude haber estado engañado desde un principio)

y hacer lo correcto, para que  sea favorable el panorama

 

De nuevo, ¿porqué estamos aquí?  ¿es correcto solamente

vivir la vida?

 

Por cierto, a partir de hoy no me gusta leer libros

no me gusta que otros me hagan pensar lo que yo no he descubierto

no me gusta que me resuelvan la vida

solo  he de poder, o perecer, al fin sólo es una pequeña vida

comparada a la inmensidad del cosmos.