Todo el día esquivando , evitando , eludiendo , aquel momento.
Camino con amigos , acción que ya se volvió habitual, río , Charlo , opino , entre otras cosas , que me distraen aunque solo sea por un instante.
Transcurre el día , uno más ente tantos otros , que se perderán en mí memoria o eso espero , aquella secuencia me parecía normal.
Hasta que llega ese momento , aquel momento , que me eriza La piel , aquel que me produce tal vacío en el pecho que siento que me parto en dos mitades , aquel al cual tanto respeto le tengo ya sea impuesto o aprendido por experiencias.
Entonces llega hasta mí oído aquellas ondas sonoras que retumbaron en mí tímpano y se repitieron una y otra vez en mí cerebro, si era eso , aquello que venía esquivando , tratando de olvidarme , era.....El grito de mí madre: \"FERNANDO ANDA A BAÑARTE\".