Margarita Rodriguez Romero

Si acaso

Si acaso me ven y estoy ausente

con la mirada quieta,

con la sonrisa apenas,

las palabras se deslizan sin sentido,

cortando el viento

y mi pecho tal vez,

ahogando el llanto.

 

Si acaso mi rostro

tiene un dejo de dolor atravesado

y en mis ojos se asoma

la sombra de una espina,

déjenme vivir mi oscura pena,

no le eviten a mi alma la zozobra,

que así, apenitas, 

va destilando las heridas,

que así, de poco a poco,

va vomitando el corazón

que marchitado

no le importa terminar a media calle,

sepultado en el olvido.