Wellington Rigortmortiz

* Mi Niña Mujer

Baila muy contenta niña

porque sabes

que el viento

jamás te elevara,

salta con todas tus fuerzas

porque sabes

que la tierra jamás te atrapara,

sumérgete en el agua

porque sabes

que ningún pecado

ella te puede lavar,

la lluvia es tu dulce regalo

cuando mezclada con la arena

forma el barro

que tus manitos moldearan,

dulce niña ríe y sonríe,

porque el mundo es tu hogar,

porque no conoces más maldad

que la atrapada

en tu librito de fabulas,

duerme y descansa amor mío,

sueña en lo que mañana harás y serás

en la hermosa mujer que te convertirás,

en los frutos que me darás,

grita mi pequeña doncella

cuando el sol no te quiera calentar,

cuando la luna no te quiera mirar,

llora mi pequeña traviesa

no de temor, tristeza, dolor

o cualquier travesura al azar,

llora de amor por que para ti

el amor aguardando esta,

llora de felicidad

porque es el juguete irrompible

que dios te da,

abrázame fuerte con tus bracitos

y mírame llorar

porque al igual que tu

la felicidad o el dolor

en llanto me hacen vibrar,

cuan ángel guardián

protejo tu dulce y delicada figura,

enamorado de tu inocencia

crece mi inmortalidad,

a cualquier lugar que vayas

mi esencia te seguirá,

en los lugares que residas

reinara armonía y paz,

la justicia impartida correctamente

de tu mano se dictara,

ningún miserable

te podrá siquiera mirar,

peor ultrajar,

pues mi espada filosa

pendiente en tu defensa estará,

baila muy contenta mi bella niña,

que tus cabellos

aromaticen la brisa del mar,

que tus piecitos le den calor y vitalidad,

bendice mi alma con la señal de la cruz

porque es largo el recorrido

que debo caminar,

porque son voraces

los peligros que tengo que enfrentar,

canta pequeñita mía las canciones

que la naturaleza te enseño,

porque al hacerlo su equilibrio

conserva a toda vida

así como a la mía,

baila, salta, sumérgete, ríe, sonríe,

duerme, descansa, sueña, grita,

llora, abrázame, canta, crece tranquila

porque de mi mano lo harás,

jamás te dejare caer,

porque desde que naciste

tus primeros pasos te los ayude a dar,

haz tus travesuras sin mirar atrás,

haz tus travesuras porque solo así

yo aprendo y puedo crecer más.

 

(anexo)

Y cuando sientas la madures llegar

vuela mi niña mujer, vuela muy alto

apartándote de mí, pero,

sin regresarme a mirar,

sin disipar esa inocencia

que despertó a la mía

la cual creía muerta y perdida,

vuela muy segura, sin temor a la caída

porque en tierra firme estoy

abrazando tus temores, tus dudas,

tus indecisiones y errores,

vuela y desciende tranquila

porque en los elementos

me he convertido por ti.