Einer Fidel Castaño Villamil

LAS HORMIGAS Y LAS ABEJAS

Si observamos muy bien a estas dos especies, nos podemos dar cuenta que tienen una organización espectacular y podemos compararla  a la organización de un castillo real y por supuesto a un juego de ajedrez.

Rey: Que es igual al zángano, No hace sino mandar y voltear por todo el castillo para observar los empleados, además de consentir a la reina de vez en cuando para aumentar la colonia; es el mas grande y acuerpado de la comunidad pero no mueve un dedo por la colonia, es un grande y acaba ropa, un papá irresponsable.

Reina: Es la mas bonita de la colonia a pesar que es la mamá de todas. Con tantos hijos sigue siendo hermosísima siempre; debe ser por eso que el zángano no le dan ganas de trabajar. La reina en cambió siempre está pendiente de la comunidad y sufre si a alguna de sus descendientes le llegase a suceder algo.

Torres o guardias: En el momento de trabajar que es siempre; podemos observar a algunas hormigas o abejas que van de arriba a abajo,  de lado a lado y se detienen de vez en cuando para hablar con algunas de sus compañeras y siguen su camino rápido para seguir vigilando y advertir los peligros que se puedan presentar.

Los peones u obreras: En estas comunidades como en cualquier otra  son la mayoría, pero a diferencia aquí nadie se queja, cumplen su función pase lo que pase; si, le desbaratan su casa ellas no tienen ningún problema en reconstruirla. Nunca se enamoran, pues no tienen tiempo para eso, se la pasan trabajando todo el tiempo y pueden cargar muchisímo más de su propio peso. Cuando algo es demasiado pesado pero es necesarío cargarlo, buscan sin pelear la forma de llevarlo para un lugar seguro entre cuatro o más obreras; núnca se rinden, a pesar que son las más pequeñas  de todas son a la vez  muy fuertes y dan la vida por el bien estar de cada una; son unas guerreras, por eso se enfrentan y pican al que sea  no importa lo grande o fuerte que se vea; pero solo si se ven atacadas. Núnca corren huyendo.

No tienen caballos pues no los necesitan.

Con todo y esto, todos son indispensábles:

El zángano engendra,

La reina procrea,

las obreras trabajan

y los guardias zapean.

Esta es la historía que se puede ver  en una comunidad de hormigas o de abejas.