argantonio

El teatro del absurdo

Encontraran hijos juiciosos

y padres juveniles, sobrinos

generosos y tíos rumbosos

no en Ámerica ni en Alcalá.

Saldrán maravillosamente

confundidos, donde los actores

sin papeles, crean una obra

verdadera e irrepetíble.

 

El milagro es tocar el piano

para que los hambrientos no

se crean que son pobres

harapientos, cuando hayan

calentado el estómago, regresarán

al apartamento, uno frío, otro húmedo

aalí se refugian del inclemente viento,

pero el pianista es feliz con su instrumento

y los pobres menos pobres, aunque solo vean lo que

los rascacielos les dejan ver del firmamento.