rrodriguez

Para mi puertorriqueña

Poesía suave y amorosa,

busca la blanca puertorriqueña

que nació en la tierra borinqueña

como una preciosa rosa.

 

Reservada y encantadora,

tierna y dulce en su mirada

la doncella más amada

una estrella, luz de aurora.

 

Llena de un amor ardiente,

roja, sangre que enciende,

su boca, fuego devorador.

 

Y al encontrarla, vi en ella

una perla lo más bella

que ha creado el Creador.