ErC

Hombre corazón.

Los corazones expertos en el suicido
encuentran abrigo con los valientes,
con aquellos héroes del cementerio.

Huele al romance que no tiene perdón,
se acerca el viento con su cobijo frío
abriendo paso al recuerdo del olvido.

Las llamas del ojo del crepúsculo
arden frenéticas en locuaz tempestad,
acrecentando la frívola verdad.

Neblina contamina la dulce alba
ahogando en tinieblas la perpetuidad
con sus instantes efímero de oscuridad.

Se acercan los muertos sin corazones
con heridas distantes, bellas y eternas
comiendo las nobles almas buenas.

El hombre con corazón muere en frenesí
agobiado por su sin límite de vivir
pero concentra todas las sensaciones,
pensamientos y emociones en un sol
existiendo al máximo en el rededor.