Te observó a diario, con la intocable soledad que me acompaña
Te he visto riendo, es sin embargo la causa de mi embargo
te veo a diario, con los ojos soñolientos de placer
cuando tu pelo largo atrapa sueños desolados, muertos, deshechos,
con ganas insaciables de vivir, de ser sueños de nuevo.
Me atrapas también, y me llevas, y no hay lugar donde quiera ir, que no seas tú.
Mírame diario, mírame con tus labios
Mírame con el alma, mírame con los libros
Esta noche te espero con ansias.
Quiero leerte, hasta la última hoja
Debo dejar de soñarte y empezar a vivirte
Ahógame diario con la lluvia de tus ojos.