Eadwine Daniel

Lejano amor

Te observó a diario, con la intocable soledad que me acompaña

Te he visto riendo, es sin embargo la causa de mi embargo 

te veo a diario, con los ojos soñolientos de placer

cuando tu pelo largo atrapa sueños desolados, muertos, deshechos,

con ganas insaciables de vivir, de ser sueños de nuevo.

Me atrapas también, y me llevas, y no hay lugar donde quiera ir, que no seas tú. 

Mírame diario, mírame con tus labios 

Mírame con el alma, mírame con los libros 

Esta noche te espero con ansias. 

Quiero leerte, hasta la última hoja 

Debo dejar de soñarte y empezar a vivirte 

Ahógame diario con la lluvia de tus ojos.