Franz Talithier

Veredictos

Veredictos

 

 

 

He

nacido ayer como quien me declara culpable

ante la corte del silencio,

un genocida implacable de las palabras

que nunca podrán ser dichas.

 

Yo no tengo una biblia que me consuele ante los jueces, son

mis manos a las que le clavan su histeria de cruces banales.

 

Son mis ojos que me han de dictar el veredicto,

y solo llorando se atragantan en una mueca

que grita inocente por toda la sala.