Pablo Diaz

Ahínco

Hala que se oculta el sol y te quedaras a oscuras, con la visión ya vencida, sin que puedas llegar lejos… por estar tan rezagado.

 

Arriba, arriba… abrevia ese andar de peregrino, compañía de tu cansada corpulencia, urge acortar  distancia dando pasos de canguro sin pararte a descansar.

 

A prisa, tiempo no has de perder y, aunque fuertes vendavales tu marcha interrumpir quieran, fija la visión sobre tu meta… atreviéndote a alcanzarla, aún, te falte el aliento.

 

PABEDIZ